Industrias que se acabaron en México

La competencia que significó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, dio al traste con muchas industrias a nivel nacional; los precios bajos que ofrecía la competencia, así como la desaparición de las barreras arancelarias, transformaron al mercado por completo.

Un ejemplo fue en la industria de la comida. Burger Boy fue una empresa de comida rápida; su éxito le permitió que Grupo Maseca lo compara y así alcanzara 50 sucursales. El TLCAN lo hizo competir con monstruos transnacionales como Burger King y McDonalds que, a la postre, significó su muerte. En el 2015, se anunció una inversión de 133 millones de pesos para el regreso de la marca; sin embargo, hasta la fecha tal cosa no ha ocurrido.

Videocentro fue una empresa dedicada a la industria del entretenimiento. Se desarrolló en el contexto de una economía, donde no había piratería ni Internet. La llegada de equipos de video home lo hizo brillar hasta mediados de la década de los 90’s. Su desaparición no ha sido total, aún existen algunas sucursales, pero son muy aisladas; ha sido la transformación del mercado lo que casi la destruye incluyendo a sus competidores.

Reino Aventura fue otra empresa dedicada a la industria del entretenimiento. Nació a principios de los 80’s y tuvo su auge entre 1985 y 1996, gracias en parte por tener a la orca Keiko, que se volvió famosa por la película: Liberen a Willy. Llegó a ser el parque de diversiones más grande de América Latina, hasta que paulatinamente se vino a menos, y en 1999 fue vendido a Premier Parks, transformándose en la sede mexicana de Six Flags.

La industria textil de México es otra que ha venido a menos con los años. De acuerdo con la Cámara de la Industria y el Vestido (Canaive), hasta el 2002, México fue el principal proveedor de ropa en Estados Unidos. El proceso neoliberal de apertura económica, le permitió a las transnacionales abrir campos de concentración en países periféricos como Indonesia y China, haciendo ahora que, este último, sea el principal proveedor de prendas en occidente.

Una industria hoy largamente extrañada, a su vez, por otras ramas es la de los ferrocarriles. Fundada desde los tiempos de Porfirio Díaz, el ferrocarril inició como un medio de transporte de particulares; sin embargo, su falta de mantenimiento la trajo a menos hasta que fue privatizada en el sexenio de Ernesto Zedillo. Hasta ahora la industria no ha sido renovada, y sólo a través de permisionarios es como algunas rutas todavía siguen funcionando, para transportar materias primas.

@LosIrritantes

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