El costo real de la gasolina

En enero de 2017, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público liberó los precios de la gasolina; esto significó que el Estado ya no subsidiaría los precios y la “mano invisible” del mercado se encargaría de determinarlos.

Pero no fue verdad. Hacienda siempre se ha encargado de determinar el precio de la gasolina a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). El Gobierno Federal paga la gasolina a precios de mercado (generalmente del mercado de Estados Unidos) y se lo vende al pueblo a un precio diferente.

La supuesta liberalización del precio en enero, significó un aumento del 20% en el costo final para el consumidor, lo que generó protestas que fueron amainando poco a poco hasta sólo ser un gracioso recuerdo, hoy en día.

De inmediato salieron los medios oficialistas a defender las acciones tomadas por el Gobierno Federal, diciendo que el precio de la gasolina en México era más barato que en Hong Kong, Israel o Noruega, pasando por alto el promedio salarial de la población.

Originalmente se tenía planeado liberar los precios en el 2018; pero, después de la gran derrota priista en los comicios de 2016, la administración de Peña Nieto prefirió pagar el costo político de un aumento en la gasolina en 2017, y así apostar por el olvido de la gente.

Hasta ahora la jugada les ha resultado, pues el único funcionario que salió a dar la cara en los medios de comunicación, durante los primeros días de 2017, a recibir las pedradas, hoy es el virtual candidato a la presidencia: José Antonio Meade.

El subsecretario de Ingresos, de Hacienda, Miguel Messmacher, ideó la fórmula que hoy en día regula los precios. Su única finalidad es hacer que el IEPS siga siendo mayor que el precio real de la gasolina, para que siga llenando las arcas de Hacienda.

Esto no es para generar infraestructura, ni para “modernizar” a Pemex, mucho menos para bajar los costos; el gasolinazo de inicios de este año fue una medida desesperada por parte del Gobierno Federal para encontrar una fuente de ingresos que pague la deuda que puso en jaque a la economía mexicana, en el segundo semestre de 2016.

La caída en los precios del petróleo y el alza en el tipo de cambio entre el peso y el dólar hicieron que el Gobierno Federal ya no fuera capaz de subsidiar el precio de la gasolina. La deuda contratada por Luis Videgaray, como secretario de Hacienda, generó un enorme boquete financiero, que hasta la fecha no ha sido tapado.

La supuesta liberación en el precio de las gasolinas no toma en cuenta los factores del mercado. La Secretaría de Hacienda, a través del IEPS, sigue manipulando el precio final al consumidor, lo que a su vez ha generado efectos colaterales como la inflación.

@LosIrritantes

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s